CURCUMINA: LO QUE DEBES SABER

CURCUMINA: LO QUE DEBES SABER

Desde HFE Life, centro de nutrición en Valencia, hoy te hablamos de la cúrcuma.

La cúrcuma, es una especia que ha sido empleada tradicionalmente en países asiáticos por sus propiedades medicinales desde hace miles de años. Entre estas propiedades se encuentran la antioxidante, antiinflamatoria, antimutagénica, antimicrobiana y anticancerígena.

Actualmente, debido a sus potenciales beneficios, se le da diversas aplicaciones; en los curris, tés, cosmética, colorante…

El principal polifenol de la curcuma es la Curcumina, al que se le atribuyen en gran medida los beneficios de esta. Cabe destacar que la curcumina muestra un problema de baja biodisponibilidad, es decir, que la cantidad que absorbemos y llega a la circulación sanguínea es baja, entorno a un 10-15%.

Este inconveniente parece que puede solventarse fácilmente, añadiendo otros agentes que la aumente su biodisponibilidad, como por ejemplo acompañarla de pimienta negra (piperina) o con alguna grasa para hacer una base liposomada (aceites, yogures…)

Uno de los más conocidos es la piperina, el principal componente activo de la pimienta negra, asociándosele un aumento de la biodisponibilidad en gran medida, llegando a absorber hasta el 80 o 90% de curcumina. Nuestro nutricionista recomienda tener en cuenta que la piperina interactúa con bastantes fármacos debido a la inhibición de la enzima CYP3A4, por lo que hay que tener cuidado para no generar interacciones.

Hoy en día la mayoría de fórmulas comerciales que ya van añadidas con piperidina para mejorar su absorción. Además de estas, también podemos encontrar la curcumina fitosomada, que no se trata de nada más que de la curcumina adicionada con fosfolípidos, en particular fosfatidilcolina, que simula nuestra membrana celular de manera que mejora de manera considerable su asimilación.

Dentro de las propiedades anteriormente comentadas, destacan los mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios, los cuales explican la mayoría de los efectos positivos de la curcumina, además de estar estrechamente relacionados.

Con respecto al primero, se ha demostrado que mejora los marcadores sistémicos del estrés oxidativo debido al posible aumento de las actividades séricas de la SOD, una enzima que se encarga de transformar el superóxido en peróxido de hidrógeno y oxígeno, la catalasa, cuya función es transformar el peróxido de hidrógeno en agua y oxígeno, y la glutation peroxidasa.

Como se ha comentado anteriormente, los mecanismos oxidativos e inflamatorios están muy relacionados, de tal manera que las especies reactivas de oxígeno y nitrógeno pueden provocar un aumento de la expresión de genes proinflamatorios y, por tanto, la probabilidad de desarrollar Alzheimer, Parkinson, síndrome metabólico, cáncer…

Los efectos antiinflamatorios de la curcumina se pueden resumir en la disminución del estrés oxidativo y el bloqueo de la activación de NF-kB, un factor de transcripción que induce la expresión de genes proinflamatorios. La mayoría de los estudios realizados con curcumina se han llevado a cabo en personas con problemas de salud porque, en sujetos sanos, los beneficios no son tan rápidos ni mesurables. Aun así, los resultados obtenidos han sido positivos, obteniéndose, entre otros, la reducción de triglicéridos y marcadores del daño muscular.

 

 

Se conoce que en individuos con artritis, un tratamiento estandarizado con extractos de cúrcuma, puede reducir el dolor y la inflamación. Por otra parte, resultados obtenidos en aquellos con síndrome metabólico son: un aumento de la sensibilidad a la insulina, reducción de la adipogénesis, tensión arterial elevada, inflamación y estrés oxidativo. Además, podría favorecer la reducción de triglicéridos, LDL y el aumento de HDL. La curcumina tiene cierta acción anticoagulante, por lo que aquellas personas que estén en tratamiento anticoagulante deben consultarlo primero con su médico.

La curcumina ha sido aprobada por la FDA como “generalmente reconocidos como seguros”. A pesar de esto, hay estudios que han informado de efectos secundarios negativos con dosis de entre 450 y 12000mg/día. En el caso de querer suplementarse con curcumina, según los informes del del JEFCA y EFSA, la ingesta diaria admisible de curcumina es de 0 a 3mg/kg. Si deseas emplear una forma fitosomada, comenzar con una dosis de 200mg al día e ir subiendo hasta los 1000mg al día en caso de ser necesario y no haya efectos adversos, todo dividido en 2 a 3 dosis diarias.

Desde HFE Life, nuestro nutricionista en Valencia,  os recomienda un uso correcto de la suplementación. Si tienes algún tipo de duda consultamos en www.hfelife.com

FUENTE: Hewlings, S., & Kalman, D. (2017). Curcumin: a review of its’ effects on human health. Foods, 6(10), 92.

HFE Life
hfe.nutricion@gmail.com
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