FASCITIS PLANTAR

¿QUÉ ES LA FASCITIS PLANTAR?

La fascia plantar es un tejido aponeurotico formado por fibras de colágeno, que se origina en la parte anteromedial del calcáneo y se inserta en forma de abanico en los cinco metatarsianos. Cumplen una función importante en la absorción de impactos sobre el pie/talón, además de ayudar en la estabilización del arco longitudinal interno del pie.

 

pastedGraphic.pngpastedGraphic_1.png

 

Comúnmente la lesión de esta zona se ha denominado “fascitis plantar” haciendo referencia a una inflamación aguda de la fascia. Sin embargo, se ha demostrado en esta lesión presencia de degeneración de la fascia, con microrroturas y/o degeneración del colágeno que la compone. Por tanto el término correcto a utilizar sería el de “fasciosis plantar” al tratarse de un proceso degenerativo.

 ¿A QUIÉN AFECTA ESTA LESIÓN?

Se calcula que un 10% de la población sufrirá fasciosis plantar en algún momento a largo de su vida. No existe un tipo de población específico y exclusivo pero sí es más frecuente presentar esta lesión entre los 45 y 65 años a consecuencia de una degeneración del colágeno que la forma y mayor debilidad de la musculatura intrínseca del pie que mantiene el arco longitudinal del pie.

Algunos factores de riesgo son: 

  • Realizar deportes de impacto en superficies duras o microtraumatismos repetidos de puntillas o talones. Existen más prevalencia en deportes como baloncesto o voleibol por la frecuencia de saltos, o en corredores de larga distancia por el impacto durante largo tiempo. Relacionado con esto, si tenemos una técnica de carrera o salto inadecuada podemos hacer que el pie absorba el impacto de manera no eficaz. Es importante en estos casos acudir a un profesional de la actividad física que analice la técnica y nos de pautas para poder mejorarla, así como para mejorar descompensaciones y malas alineaciones de miembros inferiores.
  • Aumento del peso corporal, que hace que el pie tenga que soportar mayor carga y la fascia pierda la capacidad de absorción de impactos. Relacionado con esto, el sedentarismo y la inactividad será también un factor de riesgo a destacar. 
  • Calzado inadecuado. El uso continuo de tacones hace que la fascia esté expuesta a tensión. Encontramos prevalencia también en personas que utilizan botas pesadas durante su jornada laboral. De igual forma, unas zapatillas deportivas desgastadas nos puede hacer lesionarnos. Si la lesión continua, podemos consultar a un podólogo que nos indique cual es el calzado más adecuado para nosotros.
  • Alteraciones morfológicas del pie como por ejemplo, pie excesivamente plano o cavo. Una caída del arco plantar hace que haya mayor contacto de la fascia con la superficie y mayor impacto. En estos casos podemos trabajar sobre la musculatura intrínseca del pie y mejorar la alineación de toda la pierna, así como acudir a un podólogo para valorar el uso de plantillas en casos más difíciles. Un pie cavo hace que la fascia plantar esté en continua tensión y estiramiento, siendo más frágil y sensible al impacto.
  • En relación con la fasciosis plantar podemos encontrar otras lesiones como el espolón calcáneo o fractura por estrés del calcáneo, siendo el causante o la consecuencia a estas. Mediante pruebas de imagen podemos realizar un diagnóstico diferencial de estas lesiones.

¿QUÉ HAGO SI SUFRO ESTA LESIÓN?

Los síntomas más comunes de una fasciosis plantar son el dolor en el talón al aumentar la carga, primeros pasos de la mañana, o tras periodos de inactividad o bipedestación mantenida. Sin embargo existen muchas lesiones que pueden provocar estos mismos síntomas o similares, por lo que lo primero a realizar es un diagnóstico diferencial adecuado a través de diferentes exploraciones llevadas a cabo por un profesional.

Una vez confirmado el diagnostico, el tratamiento con mayor evidencia científica se basa en terapia manual, ejercicio terapéutico y reeducación neuromuscular adaptada a las características de la persona. En algunos casos podemos complementar el tratamiento con técnicas como vendajes, electroestimulación o punción seca, siempre que el fisioterapeuta lo considere necesario tras explorar al paciente.

Si se deja pasar, se realiza un diagnostico incorrecto, o se lleva a cabo un tratamiento no individualizado, nos encontraremos con una lesión muy engorrosa que nos llevará a tener síntomas durante un largo periodo de tiempo. A nivel deportivo, es una lesión temida ya que conlleva muchos días de baja con su consiguiente disminución de rendimiento. En estos casos, como en la mayoría de lesiones deportivas, es importante realizar un reposo activo y mantener las estructuras no lesionadas al mismo nivel que estaban. Siendo o no deportistas, el fisioterapeuta debe hacer partícipe a la persona en el proceso de recuperación e incluir en el tratamiento ejercicios o indicaciones que el paciente deba hacer por su cuenta. 

Te invitamos a reducir el riesgo lesional de fasciosis plantar manteniéndote activo con actividad física adaptada e individualizada, así como a consultar a un fisioterapeuta en caso de tener síntomas similares a los anteriormente descritos.

 

Si quieres una valoración con nuestra fisioterapeuta, te invitamos a que vengas a nuestras instalaciones en Valencia o te pongas en contacto en nuestra página web https://www.hfelife.com

Comparte si te ha gustado
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
HFE Life
info@hfelife.com
No Comments

Post A Comment