VÉRTIGO

VÉRTIGO

VERTIGO

En el servicio de fisioterapia de HFE life, clínica en Valencia, nos hemos encontrado en numerosas ocasiones con pacientes que nos hablan de haber sufrido vértigos en los últimos días. Estos pacientes, normalmente, acuden a clínica con la idea de que su sensación de vértigo viene a causa de problemas cervicales y que, tratando la columna cervical, pueden desaparecer estos síntomas. Pero, ¿Cuánto de verdad hay en esto?

Primero, hay que diferenciar tres términos importantes: Vértigo, mareo y desequilibrio. Con vértigo hacemos referencia a la sensación ilusoria de que uno mismo o los objetos que nos rodean están rotando y viene dada a una disfunción del sistema vestibular. Definimos mareo como una sensación subjetiva de alteración en la orientación espacial, sin existir rotación de objetos o uno mismo. Puede venir por diversas causas como por ejemplo efectos secundarios a fármacos, estrés  o alteraciones sensoriales. Por último, el desequilibrio viene dado por la dificultad a mantenerse erguido, de mantener el centro de gravedad dentro de la base de sustentación. Puede o no ser causada por vértigos o mareos, además de por causas  neurológicas. 

Causas del vertigo

Una vez hecha esta importante diferencia en el paciente, nos encontramos con más frecuencia en clínica tres causas que pueden provocar vértigos, las que nombramos a continuación como: vértigo posicional paroxístico benigno, neuritis vestibular y vértigo cervicogénico. 

El vértigo posicional paroxístico benigno es el que el paciente reconoce cuando cambia de posición. Sobre todo, en clínica, nos hablan sobre el paso de estar tumbado a ponerse de pie, y es la causa más común que encontramos de vértigos. ¿Pero qué es lo que realmente ocurre en nuestro organismo? Para saber qué nos está pasando, debemos conocer cómo funciona nuestro sistema vestibular.

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Los otolitos son pequeños materiales sólidos que se encuentran dentro del utrículo, y con su movimiento permiten al organismo apreciar aceleraciones, dirección de la gravedad y el equilibrio. El problema viene cuando los otolitos salen del utrículo a los canales semicirculares, y con el movimiento de la cabeza, se desplazan y mueven a la vez el fluido de los canales. Esto hace que se envíen señales falsas al organismo referentes a la posición y equilibrio de la persona. Por ejemplo, envían señales de continuar tumbado, cuando realmente estamos erguidos.

El tipo de vértigo paroxístico benigno va depender del canal que esté afectado (canal posterior, anterior u horizontal) y de la forma que se produzca: conductolitiasis (otolitos se mueven libremente por el canal) o cupulolitiasis (olotlitos enganchados a la cúpula nerviosa). El tipo más común sería la conductolitiasis de canal posterior. 

La neuritis vestibular es causada por una infección vírica o bacteriana que provoca una inflamación nervio-vestibulococlear. Esta inflamación afecta a la transmisión de las señales al cerebro, dando información falsa para el organismo y provocando vértigo.

Por último, el vértigo cervicogénico es el que viene causado por dolor cervical crónico que aumenta el reflejo cervicoocular. Se sufrirá, por tanto, vértigos junto con dolor e inestabilidad cervical.

Aunque el paciente crea que sus vértigos o mareos mejorarán con el tratamiento de cervicales, debemos explorar y realizar un buen diagnóstico que nos permita comprobar si verdaderamente se trata de un vértigo cervicogénico  o no y gracias a este diagnóstico saber si debemos tratar la columna cervical o por el contrario enfocar nuestro tratamiento a otras técnicas. En todo momento debemos informar al paciente y explicar cómo funciona nuestro organismo para que sea capaz de entender qué le está sucediendo.

 

¿Cómo poder diferenciar entre estos tres tipos de vértigos?

Cuando nos encontramos con un vértigo paroxístico benigno, el paciente después de realizar un movimiento brusco del cuerpo sufrirá vértigo de manera intensa al comienzo y progresivamente irá bajando hasta desaparecer antes de los 60 segundos. Por el contrario, un paciente con neuritis vestibular tendrá sensación de vértigo durante horas o incluso días.

 

El gesto que más provoca el vértigo paroxístico benigno es el de acostarse y levantarse, lo que provocará además nistagmo rotatorio. En los otros dos tipos de vértigos no encontraremos estos síntomas. En la neuritis vestibular, después de sufrir el vértigo, el paciente tendrá sensación de inestabilidad que se mantendrá en el tiempo (siendo necesario, normalmente, realizar rehabilitación vestibular). En el vértigo cervicogénico el paciente no seguirá un patrón establecido de aparición y suele estar acompañado de dolores de cabeza.

Para el vértigo paroxístico tenemos dos test que nos ayudarán en el diagnóstico: el Test de Dix-Hallpike y el Test Semont. En la neuritis vestibular podremos encontrar signos relacionados con la infección existente. En el vértigo cervicogénico tendremos el diagnostico un poco más difícil ya que no existen test que justifiquen y relacionen el problema cervical con el vértigo.

 

¿Cómo podemos tratar el vértigo en clinica?

En el vértigo paroxístico benigno, nuestro tratamiento irá enfocado a devolver a los otolitos dentro del utrículo. Para ello tenemos dos maniobras de reposicionamiento (maniobra de Epley y de Semont) que debemos hacer una vez por semana. Estas maniobras provocaran al paciente sensación intensa de vértigo, pero que al irse de la sesión debe haberse establecido al menos por un tiempo. El tratamiento se complementarán con ejercicios  Brandt-Daroff y por rehabilitación vestibular posterior personalizada y pautada para cada paciente.

En la neuritis vestibular se realizará igualmente la rehabilitación vestibular pautada individualmente, pero antes, en fase aguda, se debe tratar la infección con fármacos recetados por el profesional médico.

Si determinamos que nuestro paciente sufre vértigo cervicogénico, el tratamiento irá encaminado a la columna cervical con terapia manual y diferentes técnicas para ello. Una vez ya hemos realizado la terapia manual podemos valorar acompañarla de rehabilitación vestibular si los síntomas persisten.

En próximos post, en HFE Life,  hablaremos sobre la rehabilitación vestibular y qué ejercicios se pueden realizar para mejorar cada tipo de vértigo siempre a través de un diagnóstico correcto. 

 

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